Evangelio según
San Mateo 23,1-12. (Domingo 5 de Noviemnbre)
Jesús dijo a la multitud y a sus discípulos: "Los
escribas y fariseos ocupan la cátedra de Moisés; ustedes hagan y cumplan todo lo que ellos les
digan, pero no se guíen por sus obras, porque no hacen lo que dicen. Atan
pesadas cargas y las ponen sobre los hombros de los demás, mientras que ellos
no quieren moverlas ni siquiera con el dedo. Todo lo hacen para que los vean:
agrandan las filacterias y alargan los flecos de sus mantos; les gusta ocupar
los primeros puestos en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas,
ser saludados en las plazas y oírse llamar 'mi maestro' por la gente. En cuanto
a ustedes, no se hagan llamar 'maestro', porque no tienen más que un Maestro y todos ustedes son hermanos. A nadie en
el mundo llamen 'padre', porque no tienen sino uno, el Padre celestial. No se
dejen llamar tampoco 'doctores', porque sólo tienen un Doctor, que es el
Mesías. Que el más grande de entre ustedes se haga servidor de los otros, porque
el que se ensalza será humillado, y el que se humilla será ensalzado"
Catecismo
de la Iglesia Católica - - "El Sacerdocio es un servicio"
876 El carácter de servicio del ministerio
eclesial está intrínsecamente ligado a la naturaleza sacramental. En efecto,
enteramente dependiente de Cristo que da misión y autoridad, los ministros son
verdaderamente "esclavos de Cristo" (Rm 1, 1), a imagen de Cristo
que, libremente ha tomado por nosotros "la forma de esclavo" (Flp 2,
7). Como la palabra y la gracia de la cual son ministros no son de ellos, sino
de Cristo que se las ha confiado para los otros, ellos se harán libremente
esclavos de todos (cf. 1 Co 9, 19).
877 De igual modo es propio de la
naturaleza sacramental del ministerio eclesial tener un carácter colegial . En
efecto, desde el comienzo de su ministerio, el Señor Jesús instituyó a los
Doce, "semilla del Nuevo Israel, a la vez que el origen de la jerarquía
sagrada" (AG 5). Elegidos juntos, también fueron enviados juntos, y su unidad
fraterna estará al servicio de la
comunión fraterna de todos los fieles; será como un reflejo y un testimonio de
la comunión de las Personas divinas (cf. Jn 17, 21-23). Por eso, todo obispo
ejerce su ministerio en el seno del colegio episcopal, en comunión con el
obispo de Roma, sucesor de San Pedro y jefe del colegio; los presbíteros
ejercen su ministerio en el seno del presbiterio de la diócesis, bajo la dirección
de su obispo.
878 Por último, es propio también de la
naturaleza sacramental del ministerio eclesial tener carácter personal. Cuando
los ministros de Cristo actúan en comunión, actúan siempre también de manera
personal. Cada uno ha sido llamado personalmente ("Tú sígueme", Jn
21, 22;cf. Mt 4,19. 21; Jn 1,43) para ser, en la misión común, testigo
personal, que es personalmente portador de la responsabilidad ante Aquél que da
la misión, que actúa "in persona Christi" y en favor de personas :
"Yo te bautizo en el nombre del Padre ..."; "Yo te
perdono...".
879 Por lo tanto, en la Iglesia, el
ministerio sacramental es un servicio
ejercitado en nombre de Cristo y tiene una índole personal y una forma
colegial. Esto se verifica en los vínculos entre el colegio episcopal y su jefe,
el sucesor de San Pedro, y en la relación entre la responsabilidad pastoral del
obispo en su Iglesia particular y la común solicitud del colegio episcopal
hacia la Iglesia Universal.
"Nada ni nadie me impedirá servir a Jesucristo y a su Iglesia, luchando junto a los pobres por su Liberación. Si el Señor me concede el privilegio, que no merezco, de perder la vida en esta empresa, estoy a su disposición" P. Carlos Mugica
Jesús dijo a los fariseos:
"Les aseguro que el que no entra por la puerta en el corral de las ovejas,
sino por otro lado, es un ladrón y un asaltante. El que entra por la puerta es
el pastor de las ovejas. El guardián le abre y las ovejas escuchan su voz.
Él llama a cada una por su nombre y las hace salir. Cuando las ha sacado a
todas, va delante de ellas y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz. Nunca
seguirán a un extraño, sino que huirán de él, porque no conocen su voz".
Jesús les hizo esta comparación, pero ellos no comprendieron lo que les quería
decir. Entonces Jesús prosiguió: "Les aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos
aquellos que han venido antes de mí son ladrones y asaltantes, pero las ovejas
no los han escuchado. Yo soy la puerta. El que entra por mí se salvará;
podrá entrar y salir, y encontrará su alimento. El ladrón no viene sino
para robar, matar y destruir. Pero yo he venido para que las ovejas tengan
Vida, y la tengan en abundancia."
Catecismo de la
Iglesia Católica
754 "La Iglesia, en efecto, es el redil cuya puerta única y
necesaria es Cristo (Jn 10, 1-10). Es también el rebaño cuy pastor será el
mismo Dios, como él mismo anunció (cf. Is 40, 11; Ez 34, 11-31). Aunque son
pastores humanos quienes gobiernan a las ovejas, sin embargo es Cristo mismo el
que sin cesar las guía y alimenta; El, el Buen Pastor y Cabeza de los pastores
(cf. Jn 10, 11; 1 P 5, 4), que dio su vida por las ovejas (cf. Jn 10,
11-15)".
2609 Decidido así el corazón a convertirse, aprende a orar en la
fe. La fe es una adhesión filial a Dios, más allá de lo que nosotros sentimos y
comprendemos. Se ha hecho posible porque el Hijo amado nos abre el acceso al
Padre. Puede pedirnos que "busquemos" y que "llamemos"
porque él es la puerta y el camino (cf Mt 7, 7-11. 13-14).
764 "Este Reino se manifiesta a los hombres en las palabras,
en las obras y en la presencia de Cristo" (LG 5). Acoger la palabra de
Jesús es acoger "el Reino" (ibid.). El germen y el comienzo del Reino
son el "pequeño rebaño" (Lc 12, 32), de los que Jesús ha venido a
convocar en torno suyo y de los que él mismo es el pastor (cf. Mt 10, 16; 26,
31; Jn 10, 1-21). Constituyen la verdadera familia de Jesús (cf. Mt 12, 49). A
los que reunió así en torno suyo, les enseñó no sólo una nueva "manera de
obrar", sino también una oración propia (cf. Mt 5-6).
2656 Se entra en oración como se entra en la liturgia: por la
puerta estrecha de la fe. A través de los signos de su presencia, es el rostro
del Señor lo que buscamos y deseamos, es su palabra lo que queremos escuchar y
guardar.
1465 Cuando celebra el sacramento de la Penitencia, el sacerdote
ejerce el ministerio del Buen Pastor que busca la oveja perdida, el del Buen
Samaritano que cura las heridas, del Padre que espera al Hijo pródigo y lo
acoge a su vuelta, del justo Juez que no hace acepción de personas y cuyo
juicio es a la vez justo y misericordioso. En una palabra, el sacerdote es el
signo y el instrumento del amor misericordioso de Dios con el pecador.
A las 12hs del segundo día del congreso eucarístico se realizó el encuentro de seminaristas con el Cardenal Giovanni Battista Re, legado pontificio
(representante del Santo Padre Francia)
En este encuentro estuvieron presentes 450 seminaristas que participan en este congreso, de un total de 850 seminaristas argentinos. El Cardenal los invito a crecer durante los años de seminario en tres aspectos: Humano Cultural y Espiritual.
Aspecto Humano
"Los años de seminario les deben ayudar a ser cada vez mejores personas. "
"Deben mejorar su carácter y su personalidad. "
"El sacerdote debe ser un hombre verdadero, íntegro y equilibrado"
Aspecto Cultural
"Deben utilizar los años de seminario para estudiar, esto les ayudará en el apostolado. "
Nació en Mayorga, España, en 1538. Los datos acerca de este Arzobispo, personaje excepcional en la historia de sudamérica, producen asombro y maravilla. El santo era graduado en derecho, y había sido nombrado Presidente del Tribunal de Granada (España) cuando el emperador Felipe II al conocer sus grandes cualidades le propuso al Sumo Pontífice para que lo nombrara Arzobispo de Lima.
En 1581 llegó Toribio a Lima como Arzobispo, dedicándose con todas sus energías a lograr el progreso espiritual de sus súbditos. La ciudad estaba en una grave decadencia espiritual; los conquistadores cometían muchos abusos y los sacerdotes no se atrevían a corregirlos. Muchos para excusarse del mal que estaban haciendo, decían que esa era la costumbre. El arzobispo les respondió que Cristo es verdad y no costumbre. Y empezó a atacar fuertemente todos los vicios y escándalos. Las medidas enérgicas que tomó contra los abusos que se cometían, le atrajeron muchas persecuciones y atroces calumnias; el callaba y ofrecía todo por amor a Dios.
Tres veces visitó completamente su inmensa arquidiócesis de Lima. En la primera vez gastó siete años recorriéndola. En la segunda vez duró cinco años y en la tercera empleó cuatro años. La mayor parte del recorrido era a pie. A veces en mula, por caminos casi intransitables, pasando de climas terriblemente fríos a climas ardientes. Logró la conversión de un enorme número de indios.
Santo Toribio se propuso reunir a los sacerdotes y obispos de América en Sínodos o reuniones generales para dar leyes acerca del comportamiento que deben tener los católicos. Cada dos años reunía a todo el clero de la diócesis para un Sínodo y cada siete años a los de las diócesis vecinas. Fundó el primer seminario de América. Insistió y obtuvo que los religiosos aceptaran parroquias en sitios supremamente pobres. Casi duplicó el número de parroquias o centros de evangelización en su arquidiócesis. Cuando él llegó había 150 y cuando murió ya existían 250 parroquias en su territorio. Su generosidad lo llevaba a repartir a los pobres todo lo que poseía.
El 23 de marzo de 1606, un Jueves Santo, murió en una capillita de los indios, en una lejana región, donde estaba predicando y confirmando a los indígenas. Estaba a 440 kilómetros de Lima. Santo Toribio tuvo el gusto de administrarle el sacramento de la confirmación a tres santos: Santa Rosa de Lima, San Francisco Solano y San Martín de Porres. El Papa Benedicto XIII lo declaró santo en 1726.
Se celebra litúrgicamente su fiesta el 27 de abril. Juan Pablo II lo proclamo patrono del Episcopado Latinoamericano.
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Fundador de la Comunidad de Hermanos Hospitalarios de San Juan de Dios.
Juan de Dios: laico consagrado, su vocación: amar a los pobres y enfermos de Dios.
Frase preferida: «Haced bien por amor de Dios, hermanos míos».
Revolucionó los hospitales para convertirlos en «lugares de acogida» para los pobres y enfermos mentales.
El loco del amor", se dedicó a llevar "Medicina con Amor"
De sus cartas, archivo general de la Orden Hospitalaria:
Si mirásemos cuán grande es la misericordia de Dios, nunca dejaríamos de hacer bien mientras pudiésemos: pues que, dando nosotros, por su amor, a los pobres lo que él mismo nos da, nos promete ciento por uno en la bienaventuranza. ¡Oh bienaventurado logro y ganancia! ¿Quién no da lo que tiene a este bendito mercader, pues hace con nosotros tan buena mercancía y nos ruega, los brazos abiertos, que nos convirtamos y lloremos nuestros pecados y hagamos caridad primero a nuestras ánimas y después a los prójimos? Porque, así como el agua mata al fuego, así la caridad al pecado.
Son tantos los pobres que aquí se llegan, que yo mismo muchas veces estoy espantado cómo se pueden sustentar, mas Jesucristo lo provee todo y les da de comer. Como la ciudad es grande y muy fría, especialmente ahora en invierno, son muchos los pobres que se llegan a esta casa de Dios. Entre todos, enfermos y sanos, gente de servicio y peregrinos, hay más de ciento diez. Como esta casa es general, reciben en ella generalmente de todas enfermedades y suerte de gentes, así que aquí hay tullidos, mancos, leprosos, mudos, locos, paralíticos, tiñosos, y otros muy viejos y muy niños, y, sin estos, otros muchos peregrinos y viandantes, que aquí se allegan, y les dan fuego y agua, sal y vasijas para guisar de comer. Para todo esto no hay renta, mas Jesucristo lo provee todo.
De esta manera, estoy aquí empeñado y cautivo por solo Jesucristo. Viéndome tan empeñado, muchas veces no salgo de casa por las deudas que debo, y viendo padecer tantos pobres, mis hermanos y prójimos, y con tantas necesidades, así al cuerpo como al ánima, como no los puedo socorrer, estoy muy triste, mas empero confío en Jesucristo; que él me desempeñará, pues él sabe mi corazón. Y, así, digo que maldito el hombre que fía de los hombres, sino de solo Jesucristo; de los hombres has de ser desamparado, que quieras o no; mas Jesucristo es fiel y durable, y pues que Jesucristo lo provee todo, a él sean dadas las gracias por siempre jamás. Amén.
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Continuando con nuestra serie de
escritos sobre Don Bosco, en este año del bicentenario de su nacimiento, mirar
la experiencia de Dios en él, desde su hogar en Ia Becchi hasta Turín, el lugar
de la consolidación de su obra y donde dejó esta tierra para unirse en plenitud
a Dios, al que tanto amó, nos ayudará a iniciar o consolidar el encuentro con
un hombre que estaba lleno de Dios y vivía conscientemente su realidad humana ,
que abarcaba no solamente el aspecto de su obra, sino de la complejidad de la
situación social de su tierra y del mundo. Es por esto, que al dar una mirada
sencilla a su experiencia de Dios, desde su infancia, podremos ver su íntima e
intensa unión con el Todopoderoso, al que dedicó vida, fuerzas e ideas,
proyectadas para los jóvenes.
Queridos amigos hoy celebramos el día de San Juan Bosco, los invito a conocer su vida y obra a través de doce artículos que compartirá mes a mes con nosotros el religioso salesiano Jonathan Plazas desde Colombia.
Hoy comenzamos en el blog con este ciclo salesiano de 12 entradas mensuales, espero que les guste y pidamos a Dios por intercesión de Don Bosco que día a día seamos verdaderos evangelizadores según su voluntad.
SAN JUAN BOSCO: 200 AÑOS DE PRESENCIA DE DIOS EN MEDIO DE LOS JÓVENES
“Caminad con los pies en la tierra,
pero teniendo la mirada
y el corazón en el cielo”
Don Bosco
Dios, en su inconmensurable bondad, regala a la humanidad, modelos de vida, no simplemente para que llenen los grandes libros de las biografías de los santos, o sean colocados sus bustos y efigies en los diversos templos y lugares, sino para que con su existencia, ayuden a que la luz del que los amó primero, con amor imperecedero y constante, se esparza por todos los rincones de la tierra, y en especial, de los corazones de los hombres, de toda raza, lengua, procedencia y credo.
Dios ha suscitado en la Iglesia a San Juan Bosco, para que, siguiendo las huellas del Maestro, se dedique a servir a los jóvenes más necesitados, iniciando así, un majestuoso movimiento de personas –religiosos y laicos- que lleven el amor de Dios a aquellas personas que buscan un poco de cielo, en esta tierra.
Queridos amigos comparto con ustedes los objetivos del Año de la Vida Consagrada (Síntesis - Al final de esta entrada encontrarán el link para leer toda la carta).
También los invito a orar por todos los consagrados.
CARTA APOSTÓLICA
DEL SANTO PADRE FRANCISCO
A TODOS LOS CONSAGRADOS
CON OCASIÓN DEL
AÑO DE LA VIDA CONSAGRADA
Queridas consagradas y queridos consagrados
Os escribo como Sucesor de Pedro, a quien el Señor Jesús confió la tarea de confirmar a sus hermanos en la fe (cf. Lc 22,32), y me dirijo a vosotros como hermano vuestro, consagrado a Dios como vosotros.
Demos gracias juntos al Padre, que nos ha llamado a seguir a Jesús en plena adhesión a su Evangelio y en el servicio de la Iglesia, y que ha derramado en nuestros corazones el Espíritu Santo que nos da alegría y nos hace testimoniar al mundo su amor y su misericordia.
He decidido convocar un Año de la Vida Consagrada haciéndome eco del sentir de muchos y de la Congregación para los Institutos de vida consagrada y las Sociedades de vida apostólica, con motivo del 50 aniversario de la Constitución dogmática Lumen gentium sobre la Iglesia, que en el capítulo sexto trata de los religiosos, así como del Decreto Perfectae caritatis sobre la renovación de la vida religiosa. Dicho Año comenzará el próximo 30 de noviembre, primer Domingo de Adviento, y terminará con la fiesta de la Presentación del Señor, el 2 de febrero de 2016.
Después de escuchar a la Congregación para los Institutos de vida consagrada y las Sociedades de vida apostólica, he indicado como objetivos para este Año los mismos que san Juan Pablo II propuso a la Iglesia a comienzos del tercer milenio, retomando en cierto modo lo que ya había dicho en la Exhortación apostólica postsinodal Vita consecrata: «Vosotros no solamente tenéis una historia gloriosa para recordar y contar, sino una gran historia que construir. Poned los ojos en el futuro, hacia el que el Espíritu os impulsa para seguir haciendo con vosotros grandes cosas» (n. 110).
El Santo Padre Francisco ha convocado a vivir el año de la vida consagrada.
En esta entrada comparto con ustedes la introducción de la carta de Francisco y el logo de este año.
En las próximas entradas compartiré objetivos y horizontes de este año.
CARTA APOSTÓLICA
DEL SANTO PADRE FRANCISCO
A TODOS LOS CONSAGRADOS
CON OCASIÓN DEL
AÑO DE LA VIDA CONSAGRADA
Queridas consagradas y queridos consagrados
Os escribo como Sucesor de Pedro, a quien el Señor Jesús confió la tarea de confirmar a sus hermanos en la fe (cf. Lc 22,32), y me dirijo a vosotros como hermano vuestro, consagrado a Dios como vosotros.
Demos gracias juntos al Padre, que nos ha llamado a seguir a Jesús en plena adhesión a su Evangelio y en el servicio de la Iglesia, y que ha derramado en nuestros corazones el Espíritu Santo que nos da alegría y nos hace testimoniar al mundo su amor y su misericordia.
He decidido convocar un Año de la Vida Consagrada haciéndome eco del sentir de muchos y de la Congregación para los Institutos de vida consagrada y las Sociedades de vida apostólica, con motivo del 50 aniversario de la Constitución dogmática Lumen gentium sobre la Iglesia, que en el capítulo sexto trata de los religiosos, así como del Decreto Perfectae caritatis sobre la renovación de la vida religiosa. Dicho Año comenzará el próximo 30 de noviembre, primer Domingo de Adviento, y terminará con la fiesta de la Presentación del Señor, el 2 de febrero de 2016.
El Logo del año de la Vida Consagrada
El Logo
Una paloma sostiene levemente sobre su ala un globo poliédrico, mientras se posa sobre el fluir de las aguas de las que se levantan tres estrellas, custodiadas por la otra ala.
El Logo para el año de la vida consagrada, expresa por medio de símbolos los valores fundamentales de la vida consagrada. En ella se reconoce la «obra incesante del Espíritu Santo, que a lo largo de los signos difunde las riquezas de la práctica de los consejos evangélicos a través de múltiples carismas, y que también por esta vía hace presente de modo perenne en la Iglesia y en el mundo, en el tiempo y en el espacio, el misterio de Cristo» (VC5).
El signo gráfico que dibuja el perfil de la paloma corresponde en árabe a la palabra Paz: una llamada a la vocación de la vida consagrada para que sea ejemplo de reconciliación universal en Cristo.
El día 11 de Mayo se
celebró la Jornada Mundial de Oración por
las Vocaciones.El Santo Padre
Francisco eligió como lema: “Vocaciones,
testimonio de la verdad”. En este día, unida en oración toda la Iglesia
Católica oró por las vocaciones sacerdotales y religiosas. Francisco en el
mensaje que escribió para este día nos recordaba las palabras del evangelio de
Mateo: “La mies es abundante, pero los
trabajadores son pocos; rogad pues al Señor de la mies que mande trabajadores a
su mies” (Mt 9,35-38) en este mensaje también afirma el Santo Padre que
la vocación surge del corazón de Dios y brota en la tierra buena del pueblo
fiel, en la experiencia del amor fraterno.
Por lo tanto todos como
pueblo de Dios debemos orar por las vocaciones para que el Señor despierte la
vocación en el corazón de muchas personas y para que estas personas se animen a
dar su SI a Dios sin miedo, confiando en que el Señor cumple sus promesas.
Francisco en su mensaje
para esta 51 Jornada Mundial de oración por las vocaciones también nos dice: “La
verdadera alegría de los llamados consiste en creer y experimentar que él, el
Señor, es fiel, y con él podemos caminar, ser discípulos y testigos del amor de
Dios, abrir el corazón a grandes ideales, a cosas grandes.”.
Reflexionando sobre la vocación agregaría que además de ser
testimonios de la verdad, los llamados están invitados a vivir con alegría la
vocación y dar testimonio de la alegría de entregarse al proyecto de Dios. Y
esto me lleva a pensar: muchas personas encuentran su felicidad en la medicina,
otros en la arquitectura, otros en la abogacía y en tantas otras
profesiones, sería muy bueno que de
manera particular los jóvenes varones y mujeres se pregunten ¿Podría ser feliz consagrando mi vida a
Dios? Sin duda, la respuesta es afirmativa,
a quienes llama Dios le ofrece vivir
la gran felicidad de entregar sus vidas al servicio de los demás, Dios es fiel a sus promesas y da el regalo de
esa gran felicidad a quienes se animan a responder generosamente a su llamada.
Dios llama y quiere dar felicidad a quienes llama pero tan solo necesita que
cada uno de los llamados responda de corazón y con plena libertad a su llamada.
Puedo dar testimonio de esa alegría de la vida consagrada, he conocido muchos
sacerdotes que viven con mucha alegría su vocación, también muchas religiosas
que viven su alegría en medio de niños,
jóvenes y adultos, en los días de semana santa visite un Monasterio de
las religiosas carmelitas, conocí ocho mujeres enamoradas de Jesús que viven
con gran alegría su vocación y contagian esa alegría a los demás.
Hace tres meses ingrese
al seminario Arquidiocesano de San Juan de Cuyo dando mi primer paso,
respondiendo con humildad y alegría la llamada del Señor. Aquí descubrí
formadores y seminaristas que viven con alegría su vocación. De manera
particular descubro mucha alegría en mis 7 compañeros y hermanos de comunidad
que ingresaron junto conmigo y en nuestro formador, día a día compartimos esta
gran alegría, orando, estudiando, haciendo deporte y realizando distintos
trabajos, celebrando nuestros cumpleaños incluso también en nuestros tiempos
libres entre bromas y risas.
Muchas personas me preguntan cómo estoy, como
me siento y yo podría definir esta primera experiencia de un largo pero hermoso
camino con dos palabras MUY FELIZ.
Aprovecho la
oportunidad para dirigirme a aquellas personas que tiene la inquietud vocacional en su corazón, no tengan miedo, sean valientes, anímense
a comenzar un proceso de discernimiento y responder generosamente según la
voluntad de Dios. A padres y familiares en generales de estas personas les pido
que acompañen y alienten este camino
vocacional sabiendo que el Señor les regalara mucha alegría. A la comunidad en
general oren por las vocaciones
sacerdotales y religiosas, oren por el Santo Padre Francisco, oren por todos
los sacerdotes y religiosos/as por nosotros
seminaristas para que perseveremos en este caminar según la voluntad de nuestro
padre Dios y oren para que quienes sienten el llamado sean valientes y den su
Si al Señor.
Buenas queridos amigos seguidores y lectores de este blog, estuve unos días de vacaciones pero ahora vuelvo a compartir con ustedes una nueva entrada sobre nuestra Fe Católica.
En este caso les quiero presentar la vida de San Juan Bosco mas conocido como "Don Bosco" (Mañana), y para esta ocasión le pedí a un amigo religioso de la congregación de Salesianos de Don Bosco que nos escriba algunos detalles de la vida de este gran santo.
Don Bosco, un santo lleno
de Dios y apasionado por la salvación de las almas. Jonathan Plazas, sdb.
La bondad de Dios está reflejada en los
modelos de santidad que posee la Iglesia desde los inicios de su trabajo
apostólico en el mundo. Dios desea que todos sus hijos estén con Él, y que, el
fruto de esta unión sea la santidad para la Iglesia y para el mundo entero. Una
estela innumerable de vidas y testimonios llenan los libros de las “Vidas de
los Santos” escrita y recopilada por muchos hombres y mujeres apasionados por
comunicar a los demás la acción de Dios en la existencia de aquellos hermanos
que han asumido el bautismo de una manera radical, en el seguimiento al Señor.
Entre esta estela luminosa que Dios ha
ofrecido por medio de la Iglesia a la humanidad se encuentra un santo valiente,
luchador, lleno de Dios y apasionado por las almas, en especial la de la
porción más delicada de la humanidad: la juventud; alegre y siempre dispuesto a
llevar con su vida el Evangelio de Dios, que es el mismo Evangelio de la
Alegría, nos referimos a San Juan Bosco, conocido más familiarmente como “Don
Bosco”. Hablar de Don Bosco es mostrar la acción de Dios en un hombre que fue
dócil a la voluntad del Señor, es una vida compleja, pero en este sencillo
artículo veremos cosas elementales para conocer de una manera concreta una vida
llena de Dios y dedicada a la salvación de los demás.
Juan Melchor Bosco Occhiena nace el 16
de agosto de 1815, hijo de Francisco Bosco y Margarita Occhiena (actualmente
Venerable de la Iglesia Católica). Desde su infancia cultivó una sana y fuerte
unión con Dios y sensible por las necesidades de sus coterráneos. Formado en
una familia sencilla, trabajadora, sacrificada y fuerte. Conoció desde muy
joven las dificultades que cualquier familia atraviesa, pero siempre fue
educado para aprender a superar con fe y constancia todas las adversidades. En
su formación, su madre, Margarita, desempeñó un papel importante, pues le
inculcó la necesidad de hacer todo bien, siempre con la mirada puesta en Dios
para la santificación de la vida. Tuvo un sueño profético a los nueve años, en
el cual se le delineaba la voluntad del Señor, acompañado siempre por el Señor
y por aquella mujer bella, María Santísima, de la cual en su vida dirá
constantemente “Ella lo ha hecho todo”
Su vida de joven fue bastante
sacrificada, pero siempre tenía la esperanza de poder ayudar a los demás en un
estado de vida especial: la vida sacerdotal. Ingresa al seminario de Chieri
(Italia), se destaca por su disciplina, su sabiduría e inteligencia, su
cercanía con los compañeros y su fuerte vida sacramental y de oración. Al
tiempo que aprendía y asimilaba las ciencias sagradas, también formaba en su
corazón un proyecto de vida dedicado a los jóvenes más pobres, ir a las
periferias para ayudar a los más necesitados.
Ordenado sacerdote en 1841, acompañado
de un gran santo, San José Cafasso, Don Bosco empieza a clarificar su opción
por los jóvenes menos favorecidos. Para ellos, funda el “oratorio”, un lugar
donde se favorece un sano ambiente para los jóvenes, bajo la protección de San
Francisco de Sales, el santo de la bondad y la amabilidad. Su vida sacerdotal
es modelo para cualquier ministro del altar, pues no se limitó solamente a los
chicos de las obras que emprendió, sino que iba a todos, de todas las maneras
posibles, pues su celo apostólico ardía fuertemente. Después de algún tiempo,
bajo la inspiración del Espíritu Santo, decide fundar la “Sociedad de San
Francisco de Sales” –comúnmente llamada “Salesianos de Don Bosco”- en 1859 con
17 socios, motivados a llevar una vida religiosa según el Evangelio, que
llevara a la santidad personal y trabajar por los jóvenes más pobres. Con su
ejemplo, comunica a sus hijos y jóvenes un estilo de vida religiosa con la
espiritualidad salesiana, llena de caridad, amabilidad, alegría, estudio,
piedad, trabajo y sobre todo, familiaridad y centralidad en Dios.
También funda el Instituto de las Hijas
de María Auxiliadora en 1872, con la ayuda de Santa María Mazzarello, como un
“monumento vivo de agradecimiento a María Auxiliadora” dedicado al apostolado
salesiano entre las jóvenes de su tiempo. Con los bienhechores y colaboradores
de sus obras funda la Asociación de Salesianos Cooperadores, y con los devotos
de María Auxiliadora, funda la Asociación de María Auxiliadora.
Después de una vida dedicada al
apostolado juvenil, muere el 31 de enero de 1888 a los 72 años, rodeado de sus
hijos espirituales y sus jóvenes, siempre convencido de que en el mundo estén sus amados
destinatarios, habrá trabajo para sus hijos.
Hombre lleno de Dios, apasionado por los
jóvenes, amante de la oración, sacerdote original, misionero, profeta, fiel al
Romano Pontífice, de una vida austera y sencilla, educador, incansable apóstol
de las buenas lecturas, del trabajo y la templanza. Amante de los patios de
recreo para los chicos de todo el mundo, que comenzó con nada, sus obras
nacieron en lugares pobres y sencillos, y que con la bendición de Dios y el
auxilio de María, los Salesianos estamos en 132 naciones del mundo en:
parroquias, colegios, centros de formación para el mundo del trabajo,
universidades, oratorios, casas de espiritualidad juvenil, estudiantados,
centros para chicos con problemas de calle, misiones ad gentes, imprentas y
otras obras que el Señor suscite en medio de nuestro carisma.
Creo que Don Bosco más que un sacerdote,
era un apasionado por Dios, digno hijo de la Iglesia, entusiasta y decidido a
que sus destinatarios y todos aquellos que se encuentren con sus obras, se
decidan por la santidad juvenil salesiana, un hombre que siempre confió en Dios
y en la divina providencia, y de la cual ha recibido no solo él, sino todos sus
hijos e hijas, destinatarios y obras en todos los tiempos de existencia de su
obra, abundantes bendiciones y trabajo por cantidades.
Don Bosco, un hombre que cumplió la
voluntad del Señor, que con su vida llevó a Jesucristo a muchos hombres y
mujeres, que con su sistema educativo ha cautivado los corazones de muchas
generaciones, y que, siempre decidido por sus jóvenes, como lo dijo antes de
morir: “Nos espera a todos, en el paraíso”.
Queridos amigos ya ha finalizado el año de la fe pero quiero seguir compartiendo con ustedes la vida de los Sumo Pontífice en relación a este año tan importante.
Hoy quiero compartir con ustedes la vida de Karol Wojtyla (Beato Juan Pablo II), el viajero de la Fe.
Un hombre que viajo por casi todo el mundo transmitiendo el don de la fe, ademas fue el Papa que ha creado la Jornada Mundial de la Juventud, un encuentro de fe de los jóvenes de todo el mundo con el Sumo Pontífice. También cabe destacar que escribió una encíclica sobre Fe y Razón (mas abajo encontraran el link para leerla). y por ultimo encontraran una foto que me enviaron desde Polonia.
Karol Józef Wojtyła nació el 18 de mayo de 1920 en Wadowice, un pueblo de Polonia cercano a Cracovia.
Al terminar sus estudios de educación media, una época en la que destacó como consumado ajedrecista (llegando a proclamarse vencedor en varios campeonatos estudiantiles), se matriculó en la Universidad Jagellónica de Cracovia y también en una escuela de teatro. Cuando las fuerzas de alemanas cerraron la Universidad, en septiembre de 1939, el joven Karol tuvo que trabajar en una cantera y luego en una fábrica química (Solvay), para ganarse la vida y evitar que lo deportaran a Alemania.
Durante la ocupación alemana de Polonia, cultivó especialmente la cultura, el teatro y las amistades, en el contexto del grupo Unia, formado por jóvenes católicos que pretendían resistir, tanto de forma pacífica como de acción (ayudando directamente a los judíos o haciendo uso de la violencia), a la ocupación nazi. Posteriormente, su situación se complicó y debió refugiarse en los subterráneos del arzobispado de Cracovia.
Uno de los sitios donde más le gustaba ir a rezar y descansar era Kalwaria Zebrzydowska (Santuario situado a 15km de Wadowice), donde habían trabajado su abuelo y bisabuelo como guías de los peregrinos que iban allí.
Sacerdote
En 1943 ingresó en el seminario clandestino que había fundado monseñor Adam Stefan Sapieha, cardenal arzobispo de Cracovia, iniciando la carrera de Teología. Fue ordenado sacerdote el 1 de noviembre de 1946 en la capilla privada arzobispal.
Poco después se trasladó a Roma para asistir a los cursos de la Facultad de Filosofía del Pontificio Ateneo Angelicum, obteniendo el doctorado en Teología con la tesis “El acto de fe en la doctrina de San Juan de la Cruz.”
En 1948 regresó a Polonia y ejerció su primer ministerio pastoral como vicario coadjutor de la parroquia de Niegowić, en los alrededores de Cracovia, durante trece meses. En noviembre de ese mismo año obtuvo la habilitación para ejercer la docencia en la Facultad de Teología de la Universidad Jagellónica. El 17 de agosto de 1949 se trasladó como vicario a la parroquia de San Florián, en Cracovia, donde ejerció el ministerio durante dos años, alternándolo con su trabajo de consejero de los estudiantes y graduados de la universidad estatal de esa ciudad.
Era muy popular entre los estudiantes, con los que iba muchas veces de excursión, cosa que no era común en aquellos tiempos, pues podía llamar la atención de las autoridades policiales.
Nombrado profesor de Teología moral y Ética social del seminario metropolitano de Cracovia el día 1 de octubre de 1953, comenzó en 1954 a impartir clases de Ética en la Facultad de Filosofía de la Universidad Católica de Lublin, en la que dos años después fue nombrado director de dicha cátedra.
Obispo y Cardenal
El 4 de julio de 1958, el papa Pío XII lo consagró obispo auxiliar de la arquidiócesis de Cracovia, bajo el administrador apostólico, arzobispo Eugeniusz Baziak. A partir del 11 de octubre de 1962, comenzó a tomar parte activa en el Concilio Vaticano II, destacando sus puntualizaciones sobre el ateísmo moderno y la libertad religiosa. Realizó una importante contribución a la elaboración de la constitución Gaudium et spes. El 8 de diciembre de 1965 pasó a formar parte de las congregaciones para los Sacramentos y para la Educación Católica, y del Consejo para los Laicos. En 1962, al morir el arzobispo Baziak, fue nombrado vicario capitular y el 30 de diciembre siguiente el papa Pablo VI lo consagró arzobispo de Cracovia. El 29 de mayo de 1967 fue nombrado cardenal, lo que le convirtió en el segundo más joven de la época, con 47 años de edad.
Elección como Sumo Pontífice
El 16 de octubre de 1978, tras dos días de deliberaciones del cónclave, Wojtyła fue elegido sucesor de San Pedro, adoptando el nombre de Johannes Pauluspp II (Juan Pablo II), y convirtiéndose, con 58 años, en el Papa más joven del siglo XX. El 25 de enero de 1979 comenzó el primero de sus 104 viajes fuera de Italia, a República Dominicana y México. El último fue el 14 de agosto de 2004 al santuario mariano de Lourdes, en Francia. En total visitó 129 países diferentes.
Juan Pablo II se propuso el gran objetivo de posicionar a la Iglesia como faro y guía del mundo contemporáneo. Durante su pontificado se propuso:
Nueva evangelización: mediante una renovación de la fidelidad a la persona de Jesús de Nazaret y su mensaje de amor universal, en especial hacia los marginados y desfavorecidos, anunciándolo a todos los pueblos, con gran preocupación por la descristianización de Europa.
Ecumenismo: mediante el diálogo y el encuentro con las demás iglesias cristianas y todas y cada una de las confesiones religiosas.
Compromiso ético y social: asumiendo la defensa de la dignidad de la persona y los derechos humanos, así como la promoción de la diversidad cultural de los pueblos y el impulso de la justicia social y la moral personal.
Lucha por la paz: a través de la mediación en múltiples conflictos y la condena enérgica de la guerra y la carrera de armamentos, así como la incentivación de iniciativas de reconciliación y el combate de las desigualdades.
A lo largo de sus casi 27 años de pontificado nombró a un total de 232 cardenales.
Como Papa, Wojtyła impuso un estilo desusado al desechar la silla gestatoria usada por sus antecesores para mostrarse en público, se puso a nivel de la calle y de las multitudes, mostrando sus simpatías por niños y adolescentes. Debido a sus múltiples viajes al extranjero fue conocido entre los medios de comunicación, en particular en América Latina, como «el atleta de Dios», «el caminante del Evangelio», el «Papa viajero» o el «Papa peregrino»
Durante su prolongado mandato, Juan Pablo II superó numerosas marcas: no sólo fue el pontífice más viajero hasta el momento, sino también el que proclamó más santos y beatos durante su pontificado (el número de santos y beatos elevados a los altares por él equivale al llevado a cabo en los cuatrocientos años anteriores).
El 13 de mayo de 1981 Mehmet AliAğca disparó contra el Papa, mientras éste se desplazaba por la Plaza de San Pedro en un vehículo abierto. El pontífice fue herido en la mano, brazo y abdomen. Pocos años más tarde en diciembre de 1983, el Papa lo visitó a la cárcel de Rebibbia, conversó con él y le otorgó el perdón. El atentado motivó la construcción de un vehículo especial con cristales blindados diseñado especialmente para este tipo de actos y que fue popularmente bautizado como Papamóvil.
El 1 de julio de 1986, Juan Pablo II visitó Colombia —como consecuencia de la tragedia de Armero en Tolima— y fue al lugar de los hechos, y frente a una gran cruz oró por un rato y nombró el sitio como lugar santo en honor a los muertos de esa trágica escena que tuvo que vivir el pueblo colombiano una semana después del holocausto de la toma del Palacio de Justicia en Bogotá, en el cual murieron 80 personas.
Pese a su implacable deterioro físico, en marzo de 2003 Juan Pablo II se opuso con todas sus fuerzas y autoridad a la invasión estadounidense de Irak. En esa misión evidenció la misma determinación que había mostrado al inicio de su pontificado para mediar el Conflicto del Beagle entre Argentina y Chile en 1978, cuando se encontraban al borde de un enfrentamiento.
Gestos de Ecumenismo
Entre los principales episodios de su pontificado está la primera visita de un Papa a una iglesia luterana (Roma, 1983), la primera a una sinagoga (Roma, 1986), la Jornada Mundial de Oración por la Paz (Asís, 1986). En 1988 Juan Pablo II visitó un país ortodoxo, Grecia, y entró en una mezquita, la de Damasco (Siria), siendo la primera vez que un Pontífice católico pisaba una mezquita y oraba en su interior.
También destaca el encuentro con el último presidente de la URSS, Mijaíl Gorbachov, en diciembre de 1989, la normalización de la Iglesia Católica en los países europeos hasta entonces comunistas, y la visita realizada en enero de 1998 a Cuba, donde fue recibido con todos los honores por Fidel Castro.
Creación de la JMJ
También cabe destacar que en 1983 convoco al año Santo a partir del cual creó las Jornadas Mundiales de la Juventud,15 celebradas en Roma (varias veces), Buenos Aires (Argentina), Santiago de Compostela (España), Denver (Estados Unidos), Manila (Filipinas), Czestochowa (Polonia), París (Francia), Toronto (Canadá), Colonia (Alemania), Sídney (Australia), Madrid (España) y Río de Janeiro (Brasil) y, próximamente en el 2016, en Cracovia (Polonia).
Los escritos de Juan Pablo II
Aparte de sus catorce encíclicas, con Juan Pablo II se han publicado los nuevos Códigos de Derecho Canónico Latino (1983) y Oriental, así como el Catecismo Universal de la Iglesia Católica (1992), fruto del sínodo especial de obispos de 1985, dedicado al Concilio Vaticano II.
En este año de la fe quiero destacar la encíclica que escribió Juan Pablo II sobre Fe y Razón:
Juan Pablo II pidió perdón por los errores cometidos por la Iglesia Católica entre ellos, el del científico italiano Galileo Galilei (1564-1642) a quien la Inquisición le hizo retractarse de sus teorías heliocéntricas el 22 de junio de 1633.
Juan Pablo II visitó Tierra Santa
En la primavera de 2000 visitó Tierra Santa. Visitó el Monte Nebo, donde (según la Tanaj o Antiguo Testamento) el profeta Moisés vio la Tierra Prometida antes de morir; Belén, Jerusalén, Nazaret y varias localidades de Galilea.
Mas gestos de Ecumenismo
Durante ese viaje, Juan Pablo II, el primero en reconocer en 1986 los derechos nacionales del pueblo palestino y entablar relaciones diplomáticas plenas con Israel en 1994, ofició misa en la plaza del Pesebre de Belén, pidió perdón en el Muro de las Lamentaciones y en el Museo del Holocausto por los errores cometidos por los cristianos que persiguieron a los judíos y celebró misa en el Santo Sepulcro.
Juan Pablo II muy enfermo recibe la comunión de las manos del Cardenal Ratzinger
Fallecimiento
Tras una fractura en el cuello del fémur, su salud empezó a ser objeto de numerosas especulaciones debido al deterioro físico sufrido y a su avanzada edad, que se incrementaron hasta su fallecimiento en 2005.
En aquel año tuvo que ser hospitalizado por un síndrome de dificultad respiratoria. Se le realizó una traqueotomía a mediados de marzo. Hacia finales del mismo mes su estado se agravó y entre el 31 de marzo y el 1 de abril sufrió una septicemia por complicación de una infección de vías urinarias.
Falleció el 2 de abril de 2005 a las 21:37 (hora de Italia). Pocos minutos después, Monseñor Leonardo Sandri anunció la noticia a las personas congregadas en la Plaza de San Pedro y al mundo entero.
Su muerte se produjo debido a una septicemia y a un colapso cardiopulmonar irreversible, agravado por su enfermedad de Parkinson. Tenía 84 años.
En su agonía, le dictó a su secretario, StanisławDziwisz, una carta en la que decía:
"Soy feliz, séanlo también ustedes. No quiero lágrimas. Recemos juntos con satisfacción. En la Virgen confío todo felizmente".
El portavoz del Papa, Joaquín Navarro Valls afirmó inicialmente que el pontífice, en sus últimos momentos, dedicó unas palabras a la multitud, sobre todo gente joven, reunida en la Plaza de San Pedro (Yo los he buscado y ahora ellos vienen a buscarme, les doy las gracias), haciendo el gesto de la bendición hacia la ventana de sus aposentos, hacia los fieles apostados en la Plaza de San Pedro.
Muchos seguidores del pontífice demandaron que fuese canonizado tan pronto como fuera posible, gritando Santo Subito ("Santo ya") durante los actos de exposición pública de sus restos mortales y misas de funeral.
Imágenes del funeral de Juan Pablo II
Beatificación
El 19 de diciembre de 2009, Benedicto XVI lo declaró venerable. Un milagro atribuido a su intercesión fue analizado y considerado inexplicable según la ciencia, por lo que tras diversas reuniones, el papa Benedicto XVI autorizó la beatificación de Juan Pablo II en enero de 2011. La ceremonia de beatificación se llevó a cabo el 1 de mayo de 2011.
A principios de 2011 el padre Federico Lombardi, portavoz de la Casa Pontificia, anunció la fecha de la beatificación y el traslado de sus restos mortales, que hasta entonces se encontraban en la cripta vaticana, hasta la capilla de San Sebastián de la Basílica de San Pedro, contigua a la de la Piedad de Miguel Ángel.
Comparto con ustedes las fotos de la visita a la tumba del Beato Juan Pablo II (Año 2011)
Canonización
El 5 de julio de 2013 el papa Francisco firmó el decreto que autoriza la canonización de Juan Pablo II y de Juan XXIII.
El 30 de septiembre de este mismo año, se anunció que la ceremonia conjunta de canonización de ambos papas tendrá lugar el 27 de abril de 2014.
Un regalo que me envió Magdalena Borowska desde Polonia
Estatua de Juan Pablo II que se encuentra en el Santuario Jasna Góra en la ciudad de Czestochowa, Polonia
Magdalena Borowska es una amiga de Polonia que conocí a través de la evangelización en los blogs ella es una de las administradores de un blog que nos ira preparando para la próxima JMJ.
Queridos amigos hoy quiero compartir con ustedes la vida de Albino Luciani mas conocido como Juan Pablo I, y se preguntaran cual es su relación con el Año de la Fe. Sin lugar a duda mas allá de que fue sucesor de Pedro por tan solo 33 días no podemos dejar de recordarlo. Fue el Papa que eligió como lema "Humilitas" (Humildad), pues claro no solo lo eligió como lema sino que decidió hacerlo vida y también pretendía una Iglesia Humilde y cercana a los mas humildes, esto se vió reflejado en las palabras de su primer Ángelus. También cabe destacar que una de sus audiencias la dedico a la virtud teologal de la Fe (mas abajo encontrarán el link para leerla) y como Argentino quiero destacar que escribió un mensaje a las Conferencias Episcopales de Argentina y Chile en el año 1978 (Al final de esta publicación les comparto el link para que lo lean).
Ahora si vamos a leer sobre Juan Pablo I. Espero que les guste!!!
Albino Luciani nació en la pequeña localidad italiana de Forno di Canale, Belluno (llamada Canale d'Agordo a partir de 1964) el 17 de octubre de 1912.
Fue bautizado por la matrona que ayudó en el parto, ya que se temía que muriera. Su bautismo fue formalizado dos días después por el párroco del pueblo, Achille Ronzon.
La familia de Luciani, de origen humilde, pasó penurias durante la Primera Guerra Mundial.
Cuando tenía 6 años, recibió el sacramento de la confirmación de manos del obispo Giosuè Cattarossi.
A los diez años, su madre murió y su padre contrajo nuevas nupcias con una mujer de gran devoción; fue entonces cuando nació su vocación sacerdotal, según él declaró, gracias a la predicación de un fraile capuchino.
Casa natal de Albino Luciani
Sacerdote
En 1923, ingresó en el
seminario menor de la localidad de Feltre. En 1928, marchó al Seminario
Gregoriano de Belluno, donde fue ordenado subdiácono en 1934, diácono en
febrero de 1935, y finalmente presbítero el 7 de julio del mismo año, en la
iglesia de San Pedro en Belluno. Dos días después fue nombrado cura párroco de
su ciudad natal; meses más tarde fue transferido, como profesor de religión del
Instituto Técnico de Mineros de Agordo. En 1937 fue nombrado vicerrector del
Seminario Gregoriano de Belluno, cargo que ocupó hasta 1947. Entre otras
materias, dio clases de teología dogmática y moral, Derecho canónico y arte
religioso.
En 1941, Luciani comenzó a estudiar para obtener un doctorado en Teología negativa por la Pontificia Universidad Gregoriana, que requería un año de estancia en Roma. Sin embargo, sus superiores en el seminario querían que continuase dando clases durante sus estudios, lo que consiguió mediante una dispensa concedida por Pío XII el 27 de marzo de 1941.
En 1947 fue nombrado vicario general de la diócesis de Belluno por el obispo Girolamo Bortignon. Dos años más tarde, en 1949, fue nombrado director de la oficina de catequesis de la diócesis.
Obispo
El 15 de diciembre de
1958, fue nombrado obispo de la diócesis de Vittorio Veneto por Juan XXIII y
consagrado como tal en la Basílica de San Pedro, por el mismo papa, el 27 de
diciembre de ese año.
Tomó posesión de la
diócesis de Vittorio Veneto el 11 de enero de 1959. Durante 11 años ejerció su
ministerio en esta diócesis, realizando su primera visita pastoral el 17 de
junio de 1959.
“Estoy
pensando en estos días que conmigo el Señor actúa un viejo sistema suyo: toma a
los pequeños del fango de la calle y los pone en alto; toma a la gente de los
campos, de las redes del mar, del lago, y hace de ellos apóstoles. Es su viejo
sistema. Ciertas cosas el Señor no quiere escribirlas ni en el bronce, ni en el
mármol, sino hasta en el polvo, de modo que, si queda la escritura sin descompaginarse,
sin dispersarse por el viento, esté bien claro que todo es obra y todo es
mérito solamente del Señor (...). En este polvo, el Señor ha escrito la
dignidad episcopal de la ilustre diócesis de Vittorio Veneto." (Homilía pronunciada el 4 de enero de
1959)
En 1962 asistió a la apertura del Concilio
Vaticano II en Roma; estuvo presente en las cuatro sesiones de dicho
Concilio.
Patriarca y Cardenal
El 15 de diciembre de 1969, Pablo VI lo
nombró patriarca de Venecia, sucediendo a Giovanni Urbani y a Angelo Giuseppe
Roncalli. Tomó posesión del cargo el 3 de febrero de 1970. El mismo Pablo VI lo
elevó a la dignidad cardenalicia el 5 de marzo de 1973. Durante 3 años (1973-1976) fue vicepresidente de la Conferencia Episcopal Italiana. Participó en los Sínodos de los Obispos de 1971,1974 y 1977.
Cardenal Luciani
Patriarca de Venecia
Elección como Sumo Pontífice
El 26 de agosto de 1978, en un cónclave que duró un día, fue elegido como 263º sucesor de San Pedro tomando un nombre doble por primera vez en la historia de los Papas. Su ministerio oficial comenzó el 3 de septiembre sucesivo, con una Misa celebrada en la Plaza de San Pedro.
Tras su elección, Juan Pablo I tomó una serie de decisiones que hicieran "más humano" al papa, admitiendo públicamente que se ruborizó cuando Pablo VI le nombró Patriarca de Venecia:
“Pero el papa Pablo, no sólo me ha hecho cardenal, sino que algunos
meses antes, sobre el estrado de la Plaza de San Marcos, me hizo poner
completamente colorado ante veinte mil personas, porque se quitó la estola y me
la puso sobre los hombros. Jamás me he puesto tan rojo.”
Fue el primero en rechazar la silla gestatoria, hasta que le convencieron de que era necesaria para que los fieles pudieran verle.
Juan Pablo I eligió como lema de su papado la expresión latina Humilitas ("Humildad"), lo que se reflejó en su polémico rechazo de la coronación y de la tiara papal en la ceremonia de entronización, sustituyéndola por una simple investidura
Juan Pablo I tenía planeado promulgar una encíclica para consolidar las reformas del Concilio Vaticano II, que calificó como "un extraordinario acontecimiento de gran alcance histórico y de crecimiento para la Iglesia", y para reforzar la disciplina de la Iglesia en la vida de los cargos eclesiásticos y de los fieles.
Como reformista, también lanzó algunas iniciativas como la devolución del 1% de los ingresos de cada iglesia para destinarlo a las iglesias del Tercer mundo.
Juan Pablo I enseguida sorprendió con su simpatía y calidez personal.
Su imagen de hombre amable, cercano y bondadoso enseguida cautivó al mundo entero.
Esta imagen fue formada inmediatamente después de aparecer en el balcón de la Plaza de San Pedro después de su elección. Su presencia cordial le hizo una figura muy querida ya antes de empezar a hablar, en particular entre la prensa.
Juan Pablo I fue el primer papa que admitió que la perspectiva del papado le había intimidado tanto que otros cardenales tuvieron que animarle a aceptar.
Audiencias:
Durante su pontificado los mensajes
emitidos en sus audiencias fueron sobre las tres virtudes teologales y sobre la
humildad, a continuación les comparto con los links de los mismos:
Juan Pablo I con el Cardenal Karol Wojtyła
quien seria su sucesor: Juan Pablo II
Fallecimiento
Fue encontrado muerto en su cama poco antes del amanecer del 29 de septiembre de 1978, 33 días después de su elección. Según las fuentes oficiales, el papa, de 65 años, murió de un infarto.