domingo, 10 de noviembre de 2013

"CREADOS PARA LA VIDA ETERNA"- REFLEXION DEL EVANGELIO DEL DIA


Domingo XXXII. Ciclo C

Evangelio según San Lucas 20,27-38. 


Se le acercaron algunos saduceos, que niegan la resurrección, y le dijeron: "Maestro, Moisés nos ha ordenado: Si alguien está casado y muere sin tener hijos, que su hermano, para darle descendencia, se case con la viuda. 
Ahora bien, había siete hermanos. 
El primero se casó y murió sin tener hijos. 
El segundo se casó con la viuda, y luego el tercero. 
Y así murieron los siete sin dejar descendencia. Finalmente, también murió la mujer. 
Cuando resuciten los muertos, ¿de quién será esposa, ya que los siete la tuvieron por mujer?". 
Jesús les respondió: "En este mundo los hombres y las mujeres se casan, pero los que sean juzgados dignos de participar del mundo futuro y de la resurrección, no se casarán. 
Ya no pueden morir, porque son semejantes a los ángeles y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección. 
Que los muertos van a resucitar, Moisés lo ha dado a entender en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. 
Porque él no es un Dios de muertos, sino de vivientes; todos, en efecto, viven para él". 


REFLEXIÓN - "CREADOS PARA LA VIDA ETERNA"


En tiempos previos a la venida del Maestro la fe en la resurrección prácticamente no era del todo clara, de hecho muchos de los grupos judíos compartían las mismas ideas que los griegos, aquella según la cual luego de la muerte les esperaba un tiempo de turbación, la muerte era el paso a una vida miserable, lejana a Dios. Hacia el 150 a.C el emperador griego Antíoco IV con el fin de unificar el imperio convocó a una persecución contra los judíos, como vemos relatado en la primera lectura.

Dos siglos antes de la venida de Cristo un proyecto totalitario se cernía sobre la tierra y amenazaba con terminar con el judaísmo obligándolos a incumplir con sus prescripciones, como aquella que les prohíbe comer carne de cerdo por considerarlo un animal impuro. En la historia de la primera lectura nos encontramos con los primeros relatos de fe en la resurrección futura: “Tu, malvado, nos privas de la vida presente, pero el Rey del universo nos resucitará a una vida eterna, ya que nosotros morimos por sus leyes”

Lejos de ser un camino de resignación los judíos martirizados ponen y expresan su confianza en Dios, luego de toda una vida dedicada a la observancia  de la Ley y cercanos a Dios no puede esperarles una vida lejos de él. Aquel por quien entregan su vida y en quien subsisten no puede abandonarlos jamás, menos aun en los momentos de prueba como expresa el apóstol Pablo en la segunda lectura.

Así, en tiempos de Jesús los fariseos tenían su propia idea de la resurrección, mientras que los saduceos no creían en ella y por ello lo ponen a prueba con el caso de la siete veces viuda. Jesús no se prende a sus engaños, los deja estupefactos al confesarles que existe una vida más allá de la propia muerte, pues el Dios que ha creado todo lo visible e invisible no puede ser un Dios de muertos, sino un Dios de vivos. Aquel de quien proviene la vida y que cada día la sostiene en su designio de conservación no puede sino llevarnos a la vida eterna en la que todo compromiso terrenal quedará transformado por el amor.

Hemos sido creados para la vida eterna, con vicios de eternidad, y eso es lo que nos moviliza hacia el encuentro definitivo con el Creador. Vida eterna en la que seremos reconstituidos en aquel que nos ha creado y redimido.-

                                EMILIO RODRIGUEZ ASCURRA / contactoconemilio@gmail.com








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jueves, 7 de noviembre de 2013

PABLO VI Y EL AÑO DE LA FE

Queridos amigos en el marco del Año de la Fe (2012 - 2013) quiero compartir esta entrada con ustedes sobre la vida de Giovanni Battista Montini mas conocido como PABLO VI.
Fue el Papa que decidió convocar a la reapertura del Concilio Vaticano II y quien lo finalizo firmando todos los documentos y decretos conciliares.
También fue el Papa que convocó al Año de la Fe desde (1967-1968), por lo tanto ahora estamos viviendo el segundo año de la fe propuesto por la Iglesia Católica.
Les recomiendo esta entrada con muchos datos interesantes de la vida de Montini y su pontificado como Pablo VI, ademas encontraran varias fotos y un vídeo resumen, espero que les guste.





Giovanni Battista Montini (Pablo VI) nació en el año 1897 en Concesio, una población de la provincia de Brescia, Lombardía. 

El 30 de septiembre de 1897, fue bautizado con el nombre de Giovanni Battista Enrico Antonio Maria Montini.
En 1916, entró en el seminario de Brescia para convertirse en sacerdote, lo que finalmente logró el 29 de mayo de 1920, celebrando su primera misa en su pueblo natal, en la iglesia de la Madonna delle Grazie. 
Montini concluyó sus estudios en Milán con un doctorado en Derecho Canónico. 
Más tarde estudió en la Pontificia Universidad Gregoriana, en la La Sapienza y, en la Academia Pontificia Eclesiástica. 
En 1922 a la edad de 25 años, Montini entró a la Secretaría de Estado de la Santa Sede.
En 1937, Montini fue nombrado sustituto de relaciones ordinarias por el cardenal Pacelli, que era secretario de Estado de Pío XI. 
Desde su estadía con Pío XI adoptó el punto de vista de que el aprendizaje es un proceso de larga vida, y que la historia era el 'magister vitae', la profesora de la vida.

Todas las mañanas hasta 1954, Montini se reunía con Pío XII, desarrollando una relación cercana y estrecha

"Es cierto, mi servicio al Papa no se limitó a los asuntos políticos o extraordinarios de acuerdo con el lenguaje del Vaticano. La bondad del papa Pío XII abrió para mí la oportunidad de examinar los pensamientos, incluso el alma de este gran pontífice. Podría citar muchos detalles de cómo Pío XII, siempre con medida y el discurso moderado, se escondía, más aún revelando una noble posición de gran fuerza y coraje sin miedo." (Montini)


Cuando la Segunda Guerra Mundial estalló, Montini fue una de las principales figuras del Departamento de Estado del Vaticano. Montini fue el encargado de velar por los "asuntos comunes" de la Secretaría de Estado, en la que ocupaba gran parte de la mañana de cada día de trabajo. 
Durante los años de guerra, miles de cartas de todas partes del mundo llegaron a la mesa del Papa, la mayoría de ellas pidiendo oración y ayuda. Montini fue encargado de formular todas las respuestas en el nombre de Pío XII.
A petición del Papa, creó una oficina de información para los prisioneros de guerra y los refugiados, que en los años de su existencia, desde 1939 hasta 1947, recibió cerca de diez millones (9.891.497) de solicitudes de información y produjo más de once millones (11.293.511) de respuestas sobre las personas desaparecidas.

Montini fue varias veces atacado por el gobierno de Benito Mussolini como ingerente en la política.
En 1944  Pío XII nombró a Tardini y Montini jefes del Departamento de Estado. 
La admiración hacia Montini fue casi filial, cómo lo describió Pío XII:

PIO XII


"Su mente ricamente cultivada, su capacidad poco común para la reflexión y el estudio lo llevó a evitar todas las distracciones y relajaciones innecesarias. Quiso entrar de lleno en la historia de su propio tiempo afligido: con un profundo conocimiento, de que él mismo formaba parte de esa historia. Desea participar plenamente en él, para compartir sus sufrimientos en su propio corazón y alma." (PIO XII)




A petición del Papa, Montini junto con Pascalina Lehnert, Ferdinando Baldelli y Otto Faller, creó la Pontificia Comisión de Asistencia, que ayudó a gran número de romanos y refugiados de todas partes con viviendas, asistencia alimentaria y material. 
Sólo en Roma esta organización distribuyó casi dos millones de porciones de comida gratis en el año 1944.
El Vaticano y la residencia papal de Castel Gandolfo se abrieron a los refugiados. Unos 15.000 personas vivían en Castel Gandolfo, solo apoyado con la ayuda de la Pontificia Comisión de Asistencia.
A petición de Pío XII, Montini también estuvo implicado en el restablecimiento de la Iglesia Asilo, proporcionando protección a cientos de soldados aliados, que habían escapado de los campos de prisioneros del Eje; judíos, antifascistas, socialistas, comunistas, y después de la liberación de Roma, a soldados alemanes, partidarios y otras personas desplazadas.

Arzobispo

En 1954, Montini fue nombrado arzobispo de Milán. El papa Pío XII presentó al nuevo arzobispo Giovanni Battista Montini "como su regalo personal a Milán". 
Ambos tenían lágrimas en los ojos cuando se separaron. 

Fue consagrado en la Basílica de San Pedro por el cardenal Eugène Tisserant, el decano del Colegio de Cardenales, ya que Pío XII se vio obligado a permanecer en cama debido a su enfermedad. El Papa sin embargo, pronunció su sermón sobre Giovanni Batista Montini desde su cama, por la radio, a los numerosos fieles reunidos en San Pedro el 12 de diciembre de 1954.
El 6 de enero de 1955, Montini tomó formalmente posesión en la catedral de Milán. 

Empezó a desempeñar su nueva tarea como arzobispo, reuniéndose con todos los grupos de fieles en Milán. Le gustaba tener reuniones con intelectuales, artistas y escritores. En sus primeros meses mostró gran interés en las condiciones de trabajo y cuestiones laborales, teniendo contacto personal con sindicatos, asociaciones y dando discursos relacionados con el tema.

El Progresista

Algunos lo consideraban un liberal, cuando él pidió a los laicos amar no sólo a los católicos, sino también a cismáticos, protestantes, anglicanos, indiferentes, musulmanes, paganos, ateos.
Durante su período en Milán, Montini era conocido como un miembro progresista de la jerarquía católica. Utilizó métodos innovadores para llegar a la gente de la ciudad más grande de Italia, como carteles enormes anunciaban que "1.000 voces le hablarían entre el 10 y el 24 de noviembre de 1957". Más de 500 sacerdotes y numerosos obispos, cardenales y laicos pronunciaron 7.000 sermones en el período no sólo en las iglesias, sino en las fábricas, salas de reuniones, casas, patios, escuelas, oficinas, cuarteles, hospitales, hoteles y otros lugares, donde la gente se reunía.




Cardenal


Cardenal Montini
El 17 de noviembre de 1958, a menos de tres semanas después de su elección Juan XXIII anunció un consistorio para la creación de nuevos cardenales. Esta lista estaba encabezada por el nombre de Montini,y así fue elevado al cardenalato el 15 de diciembre de 1958, convirtiéndose en cardenal presbítero de ss. Silvestro e Martino ai Monti. 
Como cardenal, Montini participaba en el gobierno de toda la Iglesia, lo que se tradujo en viajes a África (1962), dónde visitó Ghana, Sudán, Kenia, Congo, Rhodesia, Sudáfrica y Nigeria. Más tarde, él sería el primer papa en visitar África. Después de su viaje, tuvo una audiencia privada con Juan XXIII, que se prolongó durante varias horas. En otros 15 viajes, visitó Brasil (1960) y Estados Unidos (1960)






Conclave 1963

Montini fue visto generalmente como el más probable sucesor de Juan XXIII, por su cercanía a él y a Pío XII, y por su experiencia pastoral y administrativa.
Montini fue elegido para el papado en el cónclave de 1963 y tomó el nombre de Pablo VI.


Pablo VI acabó con parte del esplendor externo y el ceremonial tradicional del papado. Fue el último papa hasta la fecha en ser coronado; Pablo VI donó su propia tiara papal, un regalo de la archidiócesis de Milán, a la Basílica del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción en Washington DC (donde está en exhibición permanente en la cripta) como un regalo a los católicos estadounidenses. 

En 1968, con el motu proprio Pontificalis Domus, suspendió la mayor parte de las funciones ceremoniales de la antigua nobleza romana en la corte papal. 
También abolió la Guardia Palatina y la Guardia Noble, dejando a la Guardia Suiza como el único cuerpo militar en el Vaticano.

El  Papa Pablo VI se convirtió en el primer papa en visitar los cinco continentes.




El Papa que decidió convocar la reapertura del Concilio Vaticano II


Seis días después de su elección anunció que continuaría el Concilio Vaticano II y convocó a su reapertura para el 29 de septiembre de 1963. En su discurso radial de reapertura, Pablo VI recordó la singularidad de sus predecesores, la fuerza de Pío XI, la sabiduría e inteligencia de Pío XII y el amor de Juan XXIII. Como sus "metas pontificias" se encontraban la continuación y finalización del Concilio Vaticano II, la reforma al Derecho canónico, y la búsqueda de la paz social y la justicia en el mundo. La unidad del cristianismo sería fundamental para sus actividades.



Prioridades del Concilio para Pablo VI:

Una mejor comprensión de la Iglesia Católica
Reforma de la Iglesia
Avanzar en la unidad de la cristiandad
Diálogo con el mundo

Agradeció a los representantes de otras comunidades cristianas su asistencia y les pidió su perdón si es que la Iglesia Católica era la responsable de las separaciones. También recordó a los padres conciliares que muchos obispos del este no habían podido asistir ya que los gobiernos comunistas no permitían sus viajes

Entre las sesiones tercera y cuarta, el Papa anunció reformas en los ámbitos de la Curia Romana, la revisión del derecho canónico, la reglamentación para los matrimonios mixtos con participantes de varios credos, y las cuestiones del control de la natalidad. 

El Concilio concluyó el 8 de diciembre de 1965, en la fiesta de la Inmaculada Concepción.

Año de la Fe (1967 - 1968)

El 22 de febrero de 1967 Pablo VI inaugura el Año de la Fe en conmemoración del decimonoveno aniversario del martirio de los Santos Pedro y Pablo.
El mismo año, del 29 de septiembre al 29 de octubre, se reúne en Roma el primer sínodo de los obispos. 
El informe final de la comisión doctrinal somete al Papa la propuesta de una declaración sobre los puntos esenciales de la fe.
El 30 de junio de 1968 Pablo VI pronunciará solemnemente en la plaza San Pedro el Credo del pueblo de Dios.

Objetivo del Año de la Fe

Para este Año de la Fe se planteo un doble objetivo: «Testimoniar nuestra inquebrantable voluntad de conservar íntegramente el depósito de la fe , que ellos (Pedro y Pablo) nos transmitieron», y «robustecer nuestro propósito de llevar la misma fe a la vida en este tiempo en que la Iglesia tiene que peregrinar en este mundo».






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domingo, 3 de noviembre de 2013

EVANGELIO DEL DÍA - REFLEXIÓN:

Domingo XXXI. Ciclo C.

EVANGELIO DEL DÍA - LUCAS 19, 1 - 10


Jesús entró en Jericó y atravesaba la ciudad.  
Allí vivía un hombre muy rico llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos. 
El quería ver quién era Jesús, pero no podía a causa de la multitud, porque era de baja estatura. Entonces se adelantó y subió a un sicomoro para poder verlo, porque iba a pasar por allí. 
Al llegar a ese lugar, Jesús miró hacia arriba y le dijo: "Zaqueo, baja pronto, porque hoy tengo que alojarme en tu casa". 
Zaqueo bajó rápidamente y lo recibió con alegría. 
Al ver esto, todos murmuraban, diciendo: 
"Se ha ido a alojar en casa de un pecador". 
Pero Zaqueo dijo resueltamente al Señor: "Señor, voy a dar la mitad de mis bienes a los pobres, y si he perjudicado a alguien, le daré cuatro veces más".  Y Jesús le dijo: "Hoy ha llegado la salvación a esta casa, ya que también este hombre es un hijo de Abraham, porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido". 


REFLEXIÓN - "ZAQUEO: UNA EXPERIENCIA DE SANACIÓN"

Zaqueo era un publicano, por tanto un despreciado por los fariseos, dado que se los consideraba inmorales, de vida relajada, al tiempo que cobraban impuestos para una nación extranjera: pagana. El Evangelista, a su vez, juega contrastando su riqueza con su baja estatura, su pertenencia a una clase social acomodada y su necesidad de subir al sicómoro para poder ver lo que sucedía.

Quería ver a Jesús, con esta simple frase se puede definir la intención del recaudador de impuestos; había escuchado hablar de él pero esto no le bastaba, quería verlo, su corazón se sentía motivado por eso sube al árbol, solo un acontecimiento impactante para nuestra vida nos lleva a hacer lo que de otra manera no haríamos. Pese a pertenecer al grupo social del que formaba parte deja de lado su condición y corre hacia el árbol para subido poder ver a Jesús.

A su paso el Señor le dice: Baja pronto, hoy debo alojarme en tu casa. Jesús conoce las intenciones profundas del corazón, sabe de la búsqueda de Zaqueo y por eso le propone lo mas fuerte en las relaciones sociales: un encuentro en lo íntimo de su hogar. Aquel que había trepádose al árbol para verlo es interpelado por Jesús a su paso, provocando las murmuraciones de los demás: este come con pecadores y publicanos.
El ser humano por ser criatura de Dios porta dignidad, así lo vemos en la primera lectura del libro de la Sabiduría: “Si hubieras odiado alguna cosa, no la habrías creado”, al tiempo que Jesús no se opone a quienes pese a una vida muchas veces dificultosa buscan con sinceridad de corazón a Dios. Jesús no solo nos da a conocer a Dios, sino que es Dios mismo, es la mayor experiencia de amor del Padre por todos sus hijos.

El encuentro entre el Señor y Zaqueo es una experiencia de sanación interior, pues aquello que manchaba su corazón es purificado por el amor divino que todo lo puede y que es capaz de colmar aquel corazón colmado de bienes temporales pero ansioso de eternidad, lleno de confort pero carente de alegría.
Es la alegría de ser acogido con amor y respeto la que experimenta Zaqueo y la que experimentamos cada uno de nosotros al sabernos amados por el Creador pese a nuestra constante desobediencia.
El amor de Dios funda nuestro optimismo espiritual, no un optimismo plástico, sino certero, el de la “espera esperanzada” de nuestra mirada puesta en el más allá que no vemos y que por ello sabemos existe, pues si viésemos a Dios no sería quien es.-


EMILIO RODRIGUEZ ASCURRA / contactoconemilio@gmail.com



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miércoles, 30 de octubre de 2013

JUAN XXIII Y EL AÑO DE LA FE

Faltan muy pocos días para que culmine el Año de la Fe (24 de Noviembre 2013), teniendo en cuenta este año que celebramos en la Iglesia Católica he decidido mostrar la imagen del Papa Beato Juan XXIII y su pontificado en relación con el año de la fe que ha sido convocado por el Sumo Pontífice Emérito Benedicto XVI.


Quizas se pregunten que relación tiene el Beato Juan XXIII con este año de la fe (2012 - 2013) cuando ya pasaron mas de 50 años de su pontificado. 
En esta entrada compartiré con ustedes algunos datos sobre su pontificado que nos ayudaran a comprender esta relación. Al  preparar esta entrada he decidido llamarlo cariñosamente "El Revolucionario de la Fe", al finalizar la misma descubrirán porque esta denominación. 





Para comenzar: sin lugar a duda Angelo Giuseppe Roncalli (JUAN XXII) desde su niñez ha sido un hombre de Fe debido a que nació en el seno de una familia campesina muy católica y muy humilde en Sotto il Monte, cerca de Bérgamo - Italia. 

Un tío llamado Zaverio fue el guía espiritual del pequeño Angelo desde el día del bautismo hasta su ingreso en el seminario. 
La idea de hacerse sacerdote lo motivó desde su infancia. Cuando su padre le reprochaba su poca dedicación a los trabajos del campo, prefiriendo esconderse entres las viñas a leer y estudiar, Angelo contestaba: "Quiero ser sacerdote". El padre, aun siendo un hombre de fe profunda y sincera, se oponía a la vocación del hijo porque le parecía una excusa para dejar de trabajar.
Fue el tío Zaverio, quien lo respaldó en su vocación y consiguió la manera de hacerlo estudiar hasta entrar en el seminario de Bérgamo a la edad de 11 años.
Luego de una primera etapa en el Seminario de Bérgamo, Angelo Roncalli, junto con otros dos estudiantes, es enviado a Roma para proseguir sus estudios en el Seminario Romano del Apollinare.
En el 1901 desde allí escribe a sus familiares:

"El Señor me quiere sacerdote; por eso me ha colmado de beneficios, hasta mandarme aquí a Roma... No me hago cura por cumplido, para hacer dinero, para hallar comodidades, honores, placeres, sino solamente para hacer el bien, de cualquier modo, a la gente pobre." 

Nacido en la pobreza, su opción de vida, será siempre desde los pobres, contra la pobreza material y espiritual, confiado en la voluntad de Dios.
Antes de su ordenación el diácono escribe en su "Diario del alma":

"¿Qué será de mí en el porvenir? ¿Seré un buen teólogo, un jurista insigne, o bien un simple cura? ¿Qué me importa a mí todo eso? No debo ser nada más que todo eso, según los designios de Dios."

---Cabe destacar el ambiente religioso donde vivió, el acompañamiento de su tío en su camino vocacional y que en sus palabras ya expresaba ser un gran hombre de Fe obediente a la voluntad de Dios---

Ordenación Sacerdotal 

 El 10 de agosto de 1904 fue ordenado sacerdote en la basílica de Santa María de Monte Santo, en la Piazza del Popolo.2 En 1905, fue nombrado secretario del obispo de Bérgamo, Giacomo Radini Tedeschi.
Durante la Primera Guerra Mundial, ejerció primero como sargento médico y más tarde como capellán militar. En 1921, fue llamado desde Roma por el papa Benedicto XV para ocupar el cargo de presidente para Italia del Consejo Central de la Obra Pontificia de la Propagación de la Fe.

---Acá quiero detenerme, pues no parece casualidad que este gran hombre de Fe fuera  convocado para presidir el Consejo Central de la Obra Pontifica de la Propagación de la Fe (Renombrada por Juan Pablo II como: "Congregación para la Evangelización de los Pueblos"). Pues sin lugar a duda podemos decir que el Espíritu Santo iluminó en ese momento al Papa Benedicto XV al elegir a Angelo Roncali para llevar adelante esta tarea.---

Consagración Episcopal y Delegado Apostolico

El 19 de marzo de 1925 Angelo Giuseppe Roncalli fue consagrado arzobispo titular de Areopoli; eligió como su lema episcopal "Obedientia et Pax" (Obediencia y Paz). 
En Bulgaria, realizó su labor apostólica visitando las comunidades católicas y estableciendo relaciones de respeto y estima con otras comunidades cristianas, en especial de la Iglesia Ortodoxa. En una ocasión en Bulgaria fue a visitar a unos heridos internados en un hospital católico que trataba gratuitamente a todas las personas, independientemente de su religión. Estos heridos fueron víctimas de un atentado contra el rey Boris III en una catedral ortodoxa de Sofía, siendo ortodoxos que frecuentaban su lugar de culto. 
El rey búlgaro quedó tan impresionado que lo recibió en audiencia privada, siendo un acto inédito porque los visitadores apostólicos no gozaban de ningún estatuto diplomático y las relaciones entre la minoría católica y la mayoría ortodoxa eran muy tensas. Hechos como este constituyeron las bases de la futura delegación apostólica. En efecto, su labor fue tan fructífera que se lo designó delegado apostólico para Bulgaria el 16 de octubre de 1931.
El 12 de enero de 1935 fue nombrado delegado apostólico para Turquía. El mismo día se lo designó Delegado Apostólico para Grecia, atendiendo desde Estambul los asuntos relativos a ambos países.
Durante la segunda guerra mundial intervino para socorrer a miles de judíos durante las persecuciones nazi.

---En este párrafo podemos ver que no solo era un gran hombre de Fe sino también un hombre de mente y corazón abierto para todos, se hacia cercano de los que sufrían y también de aquellos con los que había diferencias---

Cardenal y Patriarca de Venecia 

El 12 de enero de 1953 el papa Pío XII lo crea Cardenal, siendo designado tres días después como patriarca de Venecia. Como patriarca de Venecia, solía navegar por los canales de la ciudad sin la vestimenta de cardenal, y detenerse para hablar con los gondoleros, las prostitutas y menesterosos, quienes le contaban sus problemas. Su forma de ejercicio del poder se caracterizó por el servicio y el perdón.

--- En este breve párrafo vemos que era una pastor cercano a sus fieles y era un verdadero servidor de Dios. Fe y Servicio van de la mano.---

Pontificado 

El 28 de octubre de 1958, contando con casi 77 años, Roncalli fue elegido Papa.
Enseguida empezó una nueva forma de ejercer el papado. Visitaba personalmente las parroquias de su diócesis. Al cabo de dos meses de haber sido elegido, dio ejemplo de obras de misericordia: por Navidad visitó los niños enfermos de los hospitales Espíritu Santo y Niño Jesús; al día siguiente fue a visitar los prisioneros de la cárcel Regina Coeli. 

En su primera medida de gobierno vaticano, que le enfrentó con el resto de la curia, redujo los altos estipendios (y la vida de lujo que, en ocasiones, llevaban los obispos y cardenales). Asimismo, dignificó las condiciones laborales de los trabajadores del Vaticano.

Tres meses después de su elección, el 25 de enero de 1959, en la Basílica de San Pablo Extramuros y ante la sorpresa de todo el mundo anunció el XXI Concilio Ecuménico -que posteriormente fue llamado Concilio Ecuménico Vaticano II-, el I Sínodo de la Diócesis de Roma y la revisión del Código de Derecho Canónico.

El 11 de octubre de 1962 el papa Roncalli abrió el Concilio Vaticano II en San Pedro. Este Concilio cambiaría el rostro del catolicismo: una nueva forma de celebrar la liturgia (más cercana a los fieles), un nuevo acercamiento al mundo y un nuevo ecumenismo. Respecto de esto último, Juan XXIII había creado en 1960 el Secretariado para la promoción de la unidad de los cristianos, una comisión preparatoria al Concilio que más tarde permanecería bajo el nombre de Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos. Era la primera vez que la Santa Sede creaba una estructura consagrada únicamente a temas ecuménicos. 
Desde la apertura del Concilio, el papa Juan XXIII enfatizó la naturaleza pastoral de sus objetivos: no se trataba de definir nuevas verdades ni condenar errores, sino que era necesario renovar la Iglesia para hacerla capaz de transmitir el Evangelio en los nuevos tiempos (un aggiornamento), buscar los caminos de unidad de las Iglesias cristianas, buscar lo bueno de los nuevos tiempos y establecer diálogo con el mundo moderno centrándose primero "en lo que nos une y no en lo que nos separa".

---Como venimos leyendo en todo su caminar Angelo Roncalli demostró ser un hombre de Fe y para culminar su labor sacerdotal fue elegido como Sumo Pontífice (como decimos en mi país: La frutilla del postre) y como Papa no solo afirmo ser un hombre de Fe sino que mostró ser un hombre firme en sus convicciones y decisiones, de hecho por esa misma fe que tenia y al ver que en la Iglesia se necesitaba realizar algunos cambios tomo estas tres decisiones muy importantes (Concilio Ecuménico Vaticano II, Sínodo de los Obispos de Roma y la revisión del Código de Derecho Canónico) y también cabe destacar que ahora como Papa de la Iglesia muestra nuevamente su acercamiento e intención de dialogo y unidad con todos los cristianos.---

Muerte y Beatificación


El 23 de mayo de 1963 se anunció públicamente la enfermedad del papa: cáncer de estómago. 
Después de sufrir esa grave enfermedad, el papa Juan XXIII murió en Roma el 3 de junio de 1963, lamentablemente no pudo ver concluida su obra mayor (Concilio Vaticano II), a la que él mismo consideró "la puesta al día de la Iglesia". 

El Santo Padre Francisco visitando la tumba de Juan XXIII

Juan XXIII fue beatificado por Juan Pablo II el 3 de septiembre de 2000, junto con el papa Pío IX.
Su fiesta litúrgica quedó fijada el 11 de octubre, día de la apertura del Concilio Vaticano II.

Canonización

El Beato Juan XXIII será canonizado el próximo 27 de abril de 2014 junto con el Beato Juan Pablo II.


A continuación les comparto un vídeo que resume la vida de este gran hombre de fe


En la memoria de muchos, el papa Juan XXIII ha quedado como "el papa bueno" o como "el papa más amado de la historia". La Iglesia de Inglaterra lo considera santo y tanto los anglicanos como los protestantes conmemoran a Juan XXIII como "renovador de la iglesia".

---Para mi sera recordado cariñosamente como "El Revolucionario de la Fe", recordemos el significado de Revolución: (del latín revolutio, "una vuelta") es un cambio social fundamental en la estructuras de poder. Sus orígenes pueden tener motivos de diversa índole, un cambio tecnológico, un cambio social o un nuevo paradigma basta para que una sociedad cambie radicalmente su estructura y gobierno.
Yo no soy un especialista en Historia o Sociología y menos aun en Historia de las Revoluciones pero tomando este concepto de revolución pues me animo a decir que el pontificado de Juan XXIII ha sido una revolución, obviamente pacifica, se produjo una "vuelta" en la Iglesia, un cambio en una estructura de poder a nivel internacional, un cambio que tocó muy de cerca a todo el mundo pero lo mas importante para nosotros una revolución  que cambio la forma de transmitir la Fe y que abrió las puertas de la Iglesia Católica al mundo. De hecho estos cambios siguen vigentes y para hacerlos presentes el Santo Padre Emérito Benedicto XVI ha iniciado el Año de la Fe el día 11 de Octubre 2012, al cumplirse los 50 años del Concilio Vaticano II-- 

Por todo esto, respetuosamente decido recordar a este gran hombre de Fe, Juan XXIII como: "El Revolucionario de la Fe"


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domingo, 27 de octubre de 2013

EVANGELIO DEL DÍA - REFLEXIÓN

Domingo XXX. Ciclo C.

EVANGELIO DEL DÍA - LUCAS 18, 9 - 14


Y refiriéndose a algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás, dijo también esta parábola: 
"Dos hombres subieron al Templo para orar: uno era fariseo y el otro, publicano. 
El fariseo, de pie, oraba así: 'Dios mío, te doy gracias porque no soy como los demás hombres, que son ladrones, injustos y adúlteros; ni tampoco como ese publicano. 

Ayuno dos veces por semana y pago la décima parte de todas mis entradas'. 
En cambio el publicano, manteniéndose a distancia, no se animaba siquiera a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: '¡Dios mío, ten piedad de mí, que soy un pecador!'. 
Les aseguro que este último volvió a su casa justificado, pero no el primero. Porque todo el que se ensalza será humillado y el que se humilla será ensalzado". 



REFLEXIÓN - "CANTIDAD + CALIDAD"

La parábola que Jesús nos presenta esta semana nos invita a profundizar nuestra reflexión respecto de la parábola de la viuda insistente que escuchábamos el domingo pasado. La oración no debe ser solo persistente, debemos tener persistencia en la profundidad de la misma, no basta la cantidad sino la calidad.
Se nos proponen dos imágenes, nuevamente, la del fariseo y la del pecador. Podemos decir que ambos “pronunciaban” sus oraciones insistentemente pero no eran los dos quienes rezaban a Dios. Mientras que el fariseo se “autojustificaba” diciendo que no era pecador como los otros y cumplía con todos los ritos de la Ley, el publicano sabiéndose pecador imploraba al Padre perdón y no se consideraba digno de su amor.
El primero no rezaba, sino que tranquilizaba su conciencia, el “sagrario del hombre” como gustaba llamarla el Beato Juan Pablo II, acallando las voces que podían cuestionar su incoherencia entre su decir y su obrar, al tiempo que llenando el espacio de una oración vacía, fría, superficial. El segundo por su parte, lejos de faltar a la caridad como el fariseo al juzgar a los otros, le entregaba a Dios lo más profundo de sí, puesto que consideraba que todos sus actos eran malos.
Uno era cumplidor de la Ley, el otro simplemente “no iba a misa”; el primero le hablaba a su propio ego, el segundo rezaba a Dios. En ocasiones nos parece que existen categorías de católicos de acuerdo a la cantidad de horas y de ritos cumplidos, no hay creyentes de primera y de segunda; lo que Dios mira es la profundidad del corazón, la sinceridad y el amor que solo brotan de un alma transparente, llena de Dios y no de sí mismos.-



EMILIO RODRIGUEZ ASCURRA / contactoconemilio@gmail.com









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